domingo, 11 de marzo de 2018

El Blog de Dulce

Causas
Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, incertidumbre financiera y otros miedos mientras van creciendo. Para algunos adolescentes el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a sus problemas y al estrés.




Acerca del suicidio de adolescentes


El suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 24 años de edad, de acuerdo con Centers for Disease Control and Prevention (CDC), después de accidentes y homicidio. Se cree además que por lo menos 25 intentos se hacen por cada suicidio de un adolescente.
Sobredosis con medicamentos de venta libre, de receta médica y sin receta también es un método muy común, tanto para el intento de un suicidio como para lograr suicidarse. Es importante supervisar cuidadosamente todos los medicamentos en el hogar. También tome en cuenta que adolescentes intercambiarán diferentes medicamentos de receta médica en la escuela y los llevarán (o almacenarán) en sus casilleros o en la mochila.

¿Cuáles adolescentes están en riesgo de suicidarse?


Los jóvenes con problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastorno bipolar o insomnio, corren riesgos más altos de pensar en el suicidio. Los adolescentes quienes pasan por cambios fuertes en la vida (el divorcio de sus padres, mudanzas, un padre que se va de casa por su servicio militar o por la separación de los padres, o cambios financieros) y aquellos quienes son víctimas de intimidación corren mayores riesgos de pensar en el suicidio.

Señales de advertencia

Los adolescentes que piensan en suicidarse podrían:
  • mencionar el suicidio o la muerte en general
  • insinuar que ya no estarán más
  • mencionar los sentimientos de desesperanza o de culpa
  • retraerse de amigos o de la familia
  • escribir canciones, poemas o cartas sobre la muerte, la separación y pérdida
  • empezar a regalar objetos valiosos a hermanos o amigos
  • perder el deseo de participar en cosas o actividades predilectas
  • tener dificultades para concentrarse o pensar con claridad
  • mostrar cambios en hábitos de alimentación o de dormir
  • participar en comportamientos riesgosos
  • perder interés en la escuela o en los deportes